El director médico de ICQO, Dr. Juan Antonio Durán de la Colina, atendió recientemente a DEIA para lanzar un llamamiento a la ciudadanía. «Hacen falta más donantes de córnea; andamos muy justos».
Las ideas fuerzas que salen de la conversación, son:
- Déficit de córneas frente a una demanda creciente: El envejecimiento de la
población dispara la incidencia de patologías oculares y la necesidad de trasplantes, provocando una escasez de tejido que hace urgente intensificar la captación en los hospitales para evitar depender de donaciones externas. - Dependencia insustituible del tejido biológico humano: Al no existir alternativas
artificiales viables para la inmensa mayoría de los casos clínicos, la donación
humana altruista sigue siendo la única vía para curar estas afecciones y recuperar la visión. - Criterios de donación amplios y oportunidades desaprovechadas: Ni la edad
avanzada ni patologías o cirugías comunes (como haberse operado de cataratas) impiden ser donante. Muchas personas que no son aptas para donar órganos vitales sí pueden donar córneas, pero la falta de concienciación y de insistencia en los centros hospitalarios frena su captación. - Cirugía consolidada pero sujeta a un seguimiento estricto: Aunque es una
intervención segura y con bajas tasas de rechazo inmunológico, la córnea
trasplantada sigue siendo un tejido ajeno que puede fallar incluso años después, lo que exige controles oftalmológicos rigurosos y medicación a largo plazo. - Aprovechamiento máximo mediante trasplantes parciales: La evolución
quirúrgica permite trasplantar capas específicas de la córnea en lugar de la
estructura completa; de este modo, los bancos de tejidos pueden destinar distintas láminas de un mismo tejido a diferentes pacientes según sus necesidades. - Microcirugía de alta precisión predominantemente manual: La intervención exige
trabajar con capas de apenas unas micras dentro de una estructura de medio
milímetro de grosor. Lejos de depender de procesos automatizados o láseres, el éxito del trasplante se apoya de forma decisiva en la destreza y el trabajo manual del cirujano.
En Euskadi existen tres vías principales para dejar constancia del deseo de ser donante de órganos y tejidos (incluidas las córneas):
- Documento de Voluntades Anticipadas (DVA): La vía con validez legal vinculante.
- Tarjeta de donante: Constancia testimonial y divulgativa.
- Comunicación a la familia: El paso determinante en la práctica.
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