Cataratas: La pérdida de agudeza visual

ENTREVISTA · Dr. Araiz, Director Científico, Retina Vitreo y Segmento Posterior ICQO

La catarata afecta el cristalino, la lente natural del ojo que permite enfocar los objetos próximos y lejanos. Cuando el cristalino pierde su transparencia (catarata), las imágenes se ven nubladas y, a medida que aumenta la opacidad, perdemos agudeza visual.

En las cataratas incipientes se pueden tomar medidas paliativas como el uso de gafas de sol para evitar el deslumbramiento o graduadas si se ha producido un cambio en la refracción. A pesar del considerable esfuerzo de investigación en este campo, no existe ningún tratamiento farmacológico que prevenga o cure de forma efectiva las cataratas relacionadas con la edad. Actualmente, el único tratamiento eficaz pasa por la cirugía de cataratas en la que se sustituye el cristalino opacificado por una lente intraocular.

¿Cuáles son las principales novedades en cirugía de cataratas? 

Desde que se introdujo la técnica de facoemulsificación, la cirugía de cataratas se encuentra en continua innovación que ha dado lugar a una cirugía mínimamente invasiva, rápida, indolora, altamente efectiva y con escasos riesgos. Además, en el momento presente, se puede también complementar con el uso de un láser femtosegundo. Son técnicas que en manos de un cirujano experto conducen a resultados espectaculares y consecuentemente a una mejora de calidad de vida de muchísimas personas, ya que permite recuperar una visión normal e incluso mejor que la que se había tenido en mucho tiempo. Otro gran avance que se ha producido sobre todo en la última década es la constante evolución tecnológica de las lentes intraoculares, tanto en su diseño como en los materiales.

¿Qué defectos refractivos pueden corregirse durante la cirugía de la catarata? 

Actualmente, existen varios tipos de lentes intraoculares: las lentes intraoculares monofocales que corrigen la visión lejana, pero con las que el paciente sigue precisando lentes para ver de cerca después de la intervención, las lentes intraoculares multifocales que pueden quitar la dependencia de gafas para lejos y cerca. Más recientemente han aparecido las lentes intraoculares trifocales, que ofrecen visión a varias distancias: cerca, media y lejos.

Asimismo, la aparición de los nuevos modelos de lentes intraoculares capaces de corregir el astigmatismo (lentes tóricas) tanto monofocales como multifocales o trifocales suponen un importante avance, ya que las precedentes permitían corregir defectos que afectaban la visión de lejos y de cerca, pero no el astigmatismo.

Además de las últimas innovaciones registradas en las lentes introaoculares, la incorporación de dispositivos digitales que permiten planificar la cirugía, transmitir los datos necesarios para la intervención y guiar al cirujano durante la misma para el correcto alineamiento de las lentes, hacen posible mejorar la precisión de la corrección del astigmatismo, así como una mayor seguridad en todo el procedimiento quirúrgico.

¿Es habitual corregir también el astigmatismo o la presbicia durante un único proceso quirúrgico? 

Todos los avances reseñados previamente han contribuido a que en el momento actual la corrección del astigmatismo y de la presbicia pueda ser una realidad para muchos pacientes.

¿Cómo se realizan este tipo de intervenciones? 

La técnica habitualmente empleada es la de facoemulsificación. Se introduce por una pequeña incisión (menor de 2.5 mm) un terminal de ultrasonidos con el que el cirujano oftalmólogo va fragmentando el núcleo de la catarata, respetando su cápsula, y aspirando los fragmentos producidos. En los últimos años, se está empezando a utilizar un láser de femtosegundo (femtofaco) para fragmentar el núcleo de la catarata en lugar del sistema por ultrasonidos, siendo el resto de la operación similar. El futuro parece que irá por ahí a medida que se vayan mejorando los procesos y los equipos.

Posteriormente, se introduce una lente intraocular plegable, de un material sintético, dentro de ese saco o cápsula, con la que se corrigen los defectos refractivos que hubieran previos a la cirugía (hipermetropía, miopía, astigmatismo, presbicia).

Como la incisión es valvulada, habitualmente no necesita puntos de sutura para cerrarla, se sella sola. La anestesia que se utiliza en la mayoría de los casos es la tópica por instilación gotas, lo que quiere decir que solo se emplean gotas de un colirio sin necesidad de pinchar ni inyectar anestésico alrededor del ojo.

¿Cuáles son las ventajas de esta técnica?

– Muy poco tiempo en el quirófano. Sin dolor.

– No es necesario pinchar anestesia ni dar puntos de sutura.

– No se necesita tapar el ojo al acabar la operación.

– No se necesita ingreso ni hospitalización y poco tiempo después de la cirugía el paciente se podrá ir a casa.

– La recuperación visual es rápida y la reincorporación a la vida cotidiana será en días. – Se necesitan pocas visitas postoperatorias.

– Se aprovecha la operación para corregir el defecto refractivo previo que tuviera (miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia).

Desde el punto de vista del profesional:

– Mejora la precisión de la corrección de los defectos de refracción.

– Mayor seguridad en todo el procedimiento quirúrgico.

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