El glaucoma, segunda causa de ceguera a nivel mundial, afecta a casi 50.000 personas en Euskadi

El glaucoma, segunda causa de ceguera a nivel mundial, afecta a casi 50.000 personas en Euskadi

A la mayoría de la población le suena el término “glaucoma” y lo asocian a una enfermedad grave de los ojos relacionada con la ceguera. Lo que muchos no saben es que esta afección silenciosa que afecta al 2% de los mayores de 50 años y al 3,5% de los mayores de 70, se sitúa como la segunda causa de ceguera mundial y la primera de ceguera irreversible.

Trabajos recientes hablan de cifras incluso mayores. Así, según un estudio publicado en 2016 en el British Journal of Ophthalmology, la prevalencia se dispara con la edad, especialmente en la raza blanca, llegando a afectar al 10% de la población a los 90 años. En Euskadi, la cifra es de casi 50.000 afectados.

La enfermedad silenciosa

El glaucoma es una enfermedad crónica del nervio óptico que da lugar a una pérdida progresiva del campo de visión y que generalmente se debe a un exceso en la presión intraocular. Su importancia radica en que generalmente, hasta fases avanzadas, cursa de forma asintomática. En la actualidad no tiene un tratamiento curativo pero, mediante la reducción de la presión intraocular con la administración crónica de colirios, se puede ralentizar e incluso frenar la enfermedad.

La importancia de las revisiones

El principal factor de riesgo del glaucoma es la presión intraocular elevada. Sus valores normales se encuentran entre 10 y 21 mmHg y generalmente se trata de una enfermedad ¨silenciosa¨, que cursa de forma asintomática.

Debido a su curso lento, la mitad de los pacientes con glaucoma están sin diagnosticar. El Doctor Rodríguez Aguirreche señala que, tal y como recomienda la Glaucoma Research Foundation, es fundamental realizar una revisión oftalmológica a toda persona mayor de 40 años. Con posterioridad, las revisiones deberían de realizarse cada 2-4 años. En casos de mayor riesgo, en los que se cuente, por ejemplo, con alguno de los antecedentes que predisponen a sufrirlo, se recomienda empezar con 35 años y, a partir de dicho momento, de forma bianual.

El diagnóstico del glaucoma se basa en tres pilares: la medición de la presión intraocular y el examen morfológico y funcional del nervio óptico.

En cuanto al tratamiento, principalmente consiste en la reducción de la presión intraocular mediante fármacos, laser o cirugía. El tratamiento farmacológico es el más común y consiste en la administración crónica de colirios hipotensores oculares. El tratamiento con láser sólo es efectivo en algunas formas de glaucoma. Tiene la ventaja de ser un tratamiento bastante inocuo pero el inconveniente de presentar un efecto más limitado en el tiempo. La cirugía se reserva para casos que empeoran a pesar de otros tratamientos, para pacientes intolerantes a los colirios o para glaucomas avanzados. Existen diversas técnicas quirúrgicas que deben de individualizarse según el paciente y tipo de glaucoma.

Aparatos de control y seguimiento

El Instituto Clínico Quirúrgico Oftalmológico, por su parte, cuenta con aparataje diagnóstico que incluye la totalidad de los instrumentos necesarios para el control y seguimiento del glaucoma. Además, trabaja las distintas modalidades terapéuticas: láser argón, láser diodo y laser YAG, empleados para distintas formas de glaucoma; con dos quirófanos totalmente equipados para la realización de intervenciones en el mismo centro.

Se debe examinar…Nombre de la prueba
La presión ocular interiorTonometría
La forma y el color del nervio ópticoOftalmoscopia (examen del ojo dilatado)
La totalidad del campo visualPerimetría (prueba del campo visual)
El ángulo del ojo donde el iris se encuentra con la córneaGonioscopia
El espesor de la córneaPaquimetría

Últimas noticias

Pide cita

Llámanos al

944 733 545

O escríbenos a

info@icqo.org

O, si lo prefieres, te contactamos nosotros




    HORARIO

    CONSULTAS
    L-V: 09:00 - 20:00

    URGENCIAS
    L-V: 09:00 - 13:30
    L-V: 15:00 - 19:30
    S: 10:00 - 13:30

    Redimensionar imagen
    Contraste