La importancia de cuidar la salud ocular

El coronavirus ha provocado el aumento del tiempo frente a las pantallas junto con un mayor descuido de la ciudadanía en las revisiones oftalmológicas.

El coronavirus ha provocado hábitos nada o poco saludables. Así, el tiempo que pasamos pegados a las pantallas se ha disparado, al tiempo que han disminuido de forma alarmante las visitas a consultas oftalmológicas, hasta el punto de que pueden haberse producido pérdidas de visión irreparables en el caso de aquellos pacientes con patologías previas o no detectadas. El informe ‘#VisióndeFuturo: la salud ocular en tiempos de coronavirus’, elaborado, entre otra clínicas, por el Instituto Clínico Quirúrgico de Oftalmología (ICQO), a partir de una encuesta a más de medio centenar de médicos especialistas en Oftalmología, alerta de este hecho.

Durante la pandemia de coronavirus, «se ha intensificado el uso de la visión cercana e intermedia, que es cuando miramos a unos 60-80 centímetros. Aunque el ser humano está ‘programado’ para ver de lejos, nos hemos convertido en una especie que mira todo de cerca, incrementándose así problemas como la presbicia o la miopía», advierte el doctor Juan Durán, director médico de ICQO. La mayoría de los expertos ha detectado que la miopía es el trastorno más afectado por la pandemia en los menores de edad. Ya estaba considerada una epidemia infantil antes del Covid-19, pero ahora, insisten, la tendencia a un mayor uso de pantallas y a permanecer más tiempo en casa puede provocar que su frecuencia sufra un aumento aún mayor en los próximos años.

En el caso de los adultos, el ojo seco es el trastorno identificado como más prevalente a causa de los hábitos vinculados a la pandemia. El uso frecuente de mascarillas incrementa la sequedad ocular, pero también afecta estar mucho tiempo frente a pantallas o trabajar muy intensivamente con el ordenador, al disminuir la frecuencia de parpadeo.

Los pacientes no deben tener ningún miedo al acudir a las revisiones oftalmológicas. «Las medidas son exhaustivas frente al Covid-19: uso continuo de la mascarilla, higienización constante, control del número de pacientes espaciando las visitas, separación entre pacientes y médicos, ventilación recurrente, realización de pruebas periódicas de detección al personal y realización de pruebas PCR a pacientes antes de intervención quirúrgica”, enumera el doctor Durán.